Nuestro día mundial
Hoy, 19 de agosto, celebramos el Día Mundial de la Fotografía, conmemorando la fecha de 1837 en que Louis Daguerre desarrolló un procedimiento para obtener imágenes a partir de un proceso químico de tratamiento de la luz, realizado a partir de los descubrimientos e inventos -apenas reconocidos- de Joseph Nicéphore Niépce, denominando daguerrotipo a la imagen así obtenida. Conmemoramos también que, dos años después, el Gobierno francés liberó la patente del daguerrotipo, que pasó a ser, desde aquel momento, de uso libre.
Desde entonces, han pasado casi doscientos años y la imagen fotográfica, fisicoquímica, primero, electrónica y digital, más recientemente, fija o animada (cinematografía), en blanco y negro o en color, ha gobernado la memoria de la Humanidad, ha documentado sus grandezas y sus miserias... Y también ha creado sus mitos y los ha lanzado a las estrellas. Hasta convertirse en un arte.
Empezó con procedimientos difíciles y costosos, tanto en la obtención de la imagen como su revelado, que exigía una especialización profesional; hoy, todos llevamos, con el terminal móvil, una cámara fotográfica, mejor o peor (generalmente peor), que manejamos con mayor o menor destreza (más bien menor).
En este día, quiero enviar un abrazo a todos los compañeros de afición y a todos aquellos que han hecho de esta técnica maravillosa su profesión.
¡Que la luz sea siempre propicia!