13 abril 2022

Demasía

 











En la entrada sobre la Casa Vicens ya dije que el modernismo era el estilo arquitectónico que menos me gustaba y eso que la Casa Vicens no es de un modernismo puro y, digamos, canónico. Nada de Gaudí lo es, ni en sus inicios ni en sus postrimerías. En cambio, la Casa Amatller sí, plenamente, con todos los pronunciamientos favorables (y lo de favorables es un decir). Se le llama modernismo, pero es puro rococó, sobrecarga de demasía por metro cúbico. No es de extrañar: el modernismo es un arte puesto al servicio de nuevos ricos -casi diseñado por éstos- en una inmensa horterada presuntuosa, en un monumental porque yo lo valgo. Puro Puig i Cadafalch.

En fin, el lunes 4 realizamos esta nueva visita (la tercera: me perdí la Casa Milà) en el curso UNED sobre este estilo arquitectónico y aquí tenéis parte del resultado. Podéis ver más fotografías aquí.

Las fotos de exteriores fueron relativamente fáciles: estando la primavera aún incipiente, los árboles no han alcanzado ni lejanamente su mayor densidad en lo que a hojas se refiere y, por tanto, pude fotografiar la fachada bastante cómodamente (en cosa de un mes, ya nos podemos despedir de fotografiar exteriores de arquitectura hasta noviembre: en la primavera y verano -y buena parte del otoño- en Barcelona sólo se puede fotografiar árboles). Las de interiores, más complicadas por razones de luz y de grupos de personas interponiéndose, pero, vaya, no me quejo: en otras ocasiones ha sido mucho peor.

Las fotografías han sido realizadas con mi urbana cotidiana, la Canon Powershot G5X Mark II, las de exteriores con una ISO 120 y las de interior con ISO 400, lógicamente con diferentes distancias focales y diferentes aperturas y exposición. Las de interiores han requerido después mucho trabajo de sombras y luces altas

06 abril 2022

El Call

 












Call es la palabra catalana equivalente a judería. En Cataluña tenemos muchas, como en casi todas partes, siendo especialmente conocidos los calls de Gerona y de Barcelona.

El pasado sábado, el grupo de Street de la Agrupació Fotográfica de Catalunya convocó un encuentro para fotografiar el call barcelonés en el que, sorprendentemente, pese a lo que ha llovido (los judíos fueron expulsados de Barcelona en el siglo XIV) se conservan bastantes vestigios de la cultura hebrea, incluyendo la que fuera Sinagoga Mayor.

La Sinagoga Mayor está cerrada (creo que provisionalmente: la pandemia y eso) y es una pena, porque su interior se podía visitar y contiene un muy interesante pequeño museo. Fotografié el exterior, que ya de por sí no llama mucho la atención -por no decir que está completamente camuflado- porque a los judíos se les ha obligado -a palos- a pasar desapercibidos. No estaba seguro de subir la foto -ya veréis que es muy vulgar- pero al final me decido a hacerlo para que se vea cómo en Barcelona se conservan ciertos elementos de alto interés cultural (y no me parece que sea culpa precisamente de los judíos, en este caso).

 


La primera fotografía, la apaisada en blanco y negro, muestra el pie de un balcón; la vertical de la izquierda, un aspecto de la calle Salomó Ben Adret -hasta no hace mucho denominada Sant Domènec del Call-, la de la derecha corresponde a la calle del Call y es interesante porque al fondo, a la izquierda, pueden observarse los restos de la muralla romana y después medieval pegados a la cual habían de vivir los judíos.

Todas las fotografías han sido obtenidas con mi cámara callejera, la Canon Powershot G5X Mark II, todas ellas con una ISO 400 (el día era de un gris infame y, encima, la zona no es nada luminosa, como puede suponerse) y, dado que se trata en su mayor parte de perspectivas, con el diafragma todo lo cerrado que pude, del orden del 6.3 o 7.1, aunque en las calles más estrechas hube de abrir al tope de la cámara (2.5)

31 marzo 2022

Valls


No fue un fin de semana especialmente agradable, particularmente el sábado, lluvioso y desapacible. Pero a última hora de la tarde pareció apetecer acercarse a Valls tras haber reposado la copiosa calçotada que nos llevó a las cercanías de la capital del Alt Camp, y fue el único momento de toda la salida en que pude desenvainar la cámara urbana.

No estoy descontento del resultado, teniendo en cuenta que no pude disparar del todo a gusto porque tenía que seguir el ritmo de mis acompañantes y ya sabemos que los acompañantes suelen ser una cruz para los fotógrafos (o los fotógrafos una cruz para los acompañantes, estas cosas son siempre relativas). De un modo u otro, siempre prefiero fotografiar solo o en la grata compañía de mis compañeros de afición.


Datos técnicos (para la foto izquierda):

  • Cámara: Canon Powershot G5X MarkII
  • ISO: 125
  • Diafragma: f2.8
  • Exposición: 1/25
  • Distancia focal: 41,4 mm

 

Datos técnicos (para la foto superior derecha):

  • Cámara: Canon Powershot G5X MarkII
  • ISO: 400
  • Diafragma: f2.8
  • Exposición: 1/15
  • Distancia focal: 15,6 mm

 

 Datos técnicos (para la foto inferior derecha):

  • Cámara: Canon Powershot G5X MarkII
  • ISO: 125
  • Diafragma: f2.8
  • Exposición: 1/13
  • Distancia focal: 37.7 mm
 

21 marzo 2022

Ancianitos

 



Nueva salida con los amigos de la Agrupació Fotogràfica de Catalunya (Grupo Street) a la caza de imágenes de los participantes del Rally Barcelona-Sitges de coches de época que se celebra cada año por estas fechas.

Es gracioso: se concentran en la plaza de Sant Jaume ataviados conductores y pasajeros con atuendos también de época y después, formando una caravana, se dirigen a Sitges por la carretera que pasa por las famosas costas del Garraf; una vez allí, se atizan -creo o supongo- una comilona adecuada a las circunstancias, y vuelta a Barcelona.

A los miembros de la AFC nos dieron un pase para que, durante media hora, pudiéramos acceder al paddock de la plaza y eso fue una gran facilidad: detrás de las vallas que impedían el acceso, el apelotonamiento de aficionados -a los automóviles y/o a  la fotografía- estaba cerca de lo agobiante. Así y todo, dentro del recinto tampoco fue fácil: coches maniobrando, otros fotógrafos, cámaras de televisión..., todos nos disputábamos los mejores ángulos, los mejores momentos...

Utilicé la Nikon D7000 con el odioso 18-105 que, en esta ocasión, resultó bastante adecuado y parece que su blandurriez no se notó tanto; y, una vez expulsado del paraíso, hice la guerra tras las vallas armado con el Tamron 70-300 que hizo lo que pudo; en todos los casos utilizando una ISO 100 que, con el día nublado que hizo, quizás hubiera debido subir a 400 con el Tamron, pues me hizo unas cuantas fotos trepidadas (lamenté mucho una de ellas).

15 marzo 2022

Voluptuosidad

De todos los estilos arquitectónicos, los que menos me gustan son el barroco y el modernismo, y ambos por la misma razón: la sobrecarga, la sobreabundancia, el exceso, la voluptuosidad, la pretenciosidad... Con un agravante ideológico, en el caso del modernismo: su incardinación en el romanticismo y el romanticismo es algo que no soporto, quizá con alguna excepción en la música.

Pero como de todo hay que saber, y particularmente si es algo típicamente barcelonés, me matriculé en un curso sobre modernismo en la UNED para este segundo cuatrimestre y me está pareciendo interesante; no está logrando que el modernismo me guste más (a mí que me den románico y racionalismo) pero sí me ayuda a sistematizarlo y, hasta donde cabe -que no cabe mucho-, a entenderlo.

En el ámbito de este curso, ayer giramos una visita a la Casa Vicens, de Gaudí, y ya empezamos bien: la edificación -una de las primeras obras de don Antonio- no es propiamente modernista, sino más bien... bueno, mudéjar. ¿Alguien ha visto la catedral de Teruel? No voy a opinar sobre ella para que no se me enfaden los turolenses, pero baste decir que la Casa Vicens es lo mismo, pero en obra civil. Añádase, además, orientalismo por un tubo, cosa que a Gaudí le privaba.

Fotográficamente hablando, la dificultad está en los interiores. Pequeños, mal iluminados y llenos de gente y así no hay manera, de modo que la principal aportación viene del exterior, favorecido por un día nublado que no me obligó a luchar contra sombreados y contraluces exagerados.

Las fotografías están realizadas con la Canon PowerShot G5X Mark III (estuve dudando si llevarme la Nikon D7000, pero lo dejé correr y no me arrepentí: manejar aquel trastazo en espacios tan reducidos y llenos de gente, y viéndome, además, obligado a encarar la cámara, hubiera sido complicado). En todos los casos, la ISO fue la mínima, 120, y el diafragma el máximo, F/2.8